El Estado perdió 63.000 millones
al privatizar Enagás adjudicándola a dedo
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Un informe oficial revela que el precio de venta a Gas Natural en 1994 fue poco más de la mitad de su valor contable - El sector público asumió además 20.000 millones de sus deudas y contrajo un riesgo de 230.000 millones por la compra de gas a Argelia.
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CARLOS SEGOVIA
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MADRID.- El Gobierno socialista vendió en 1994 sin licitación previa la Empresa Nacional del Gas (Enagás) a Gas Natural con una pérdida para el Estado valorada en 62.991 millones y que pudo llegar a 300.000 millones de pesetas, según un informe oficial que obra en poder del Gobierno, y al que ha tenido acceso este diario.

La venta se produjo a un precio inferior en un 58% a su valor en libros y con garantías de que el Estado seguiría corriendo con los peores riesgos, pese a que se entregaba a manos privadas un monopolio que aún hoy perdura.

El sector público asumió posibles deudas por valor de 20.234 millones y un riesgo en la zona del Magreb de 230.000 millones de pesetas, según describe el informe.

Un portavoz de Gas Natural rechazó ayer las conclusiones de este documento y resaltó las condiciones difíciles en que su empresa tuvo que asumir Enagás en 1994, en su opinión.

El Gobierno presidido por Felipe González aprobó el 17 de junio del año 1994, a propuesta del entonces ministro de Industria, Juan Manuel Eguiagaray, actual portavoz de Economía del PSOE, la venta del 91% de Enagás a Gas Natural por 51.233 millones de pesetas.

Eguiagaray valoró Enagás, que controla aún ahora prácticamente en exclusiva el transporte de gas en España, en 56.300 millones de pesetas al proceder a la venta. «Un precio de regalo», según los técnicos de la Administración actual que han elaborado el informe. «De los balances auditados de Enagás, correspondientes a los ejercicios 1993 y 1994, se deducen unos valores teóricos, referidos al porcentaje de participación del 91%, de 92.124 y 93.114 millones de pesetas, respectivamente», sostienen. Eguiagaray había valorado públicamente Enagás en 1993 en 100.000 millones de pesetas.

La venta.- Eguiagaray encargó dos estudios de valoración de Enagás a las consultoras SG Warburg y Santander Investment. Warburg recomendó al ministro vender el 91% entre 5.551 millones y 32.214 millones de pesetas, puesto que el comprador tenía que afrontar el riesgo inversor en el gasoducto Magreb-Europa. Santander Investment señaló que si se segregaban los compromisos en el Magreb, se podía obtener por la privatización entre 25.480 y 61.880 millones.

El informe actual reconoce que el precio de venta fijado por Eguiagaray «está dentro del estudio de valoración realizado por Santander Investment». Pero subraya que no sólo el valor en libros era superior, sino que «en los informes de auditoría de los ejercicios de 1993 y 1994 efectuados por Price Waterhouse no se hace mención a ningún hecho que pudiera producir una pérdida del valor de la compañía». Además, «la adquisición ha supuesto para Gas Natural situarse en una posición monopolística, lo que podría haber fijado el precio de venta al alza».

Sin riesgos.- Gas Natural estaba ya entonces participada en un 45% por Repsol y un 25% por La Caixa (la entidad catalana tenía derecho a nombrar al presidente pese a ser socio minoritario). Y logró en la negociación que quedaran temporalmente segregados de Enagás «tanto la actividad, como los activos ligados a la construcción del tramo marroquí del gasoducto Magreb-Europa». Todos ellos se encuadraron en la nueva sociedad Sagane, participada en un 9% por Enagás y el 91% por el INH.

El Estado asumía así los riesgos y se comprometía a que, una vez realizado el grueso de la inversión en el gasoducto, a vender su participación a Gas Natural en Sagane por 5.567 millones.

La empresa ejecutó esa opción en 1996 «con una pérdida para la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) de 8.034 millones». Esta cantidad, unida a los 11.800 millones asumidos por el INH (ahora Sepi) ante posibles deudas fiscales y litigios, se convierte en 20.234 millones de pérdida adicional, según el informe.

La súper cláusula.- En la venta de Enagás, el Estado se hizo cargo en 1994 de la cláusula pesadilla del sector energético, la llamada take or pay.

Mediante esta condición, Argelia y el oligopolio del gas impone que el comprador pague el precio estipuladopor el producto, aunque al final no acuda a recogerlo.

El Consejo Consultivo de Privatizaciones, creado por el PP, valoró el riesgo asumido en 230.000 millones de pesetas.

La privatización final.- En marzo de 1997, la Sepi procedió a vender el 9% restante en Enagás a Gas Natural por valor de 14.000 millones de pesetas, «lo que significa valorar la empresa en 155.556 millones de pesetas, es decir, que la empresa habría triplicado su valor en tres años». La Sepi se deshizo entonces de la take or pay.

Los años de Filesa y de influencia de Pujol

En aquel 1994 en que se produjo la venta, el Gobierno de Felipe González basaba su estabilidad en el apoyo de Convergència i Unió frente a las devaluaciones de la peseta y las acusaciones continuas de corrupción y terrorismo de Estado.

Incluso un abogado de la propia Gas Natural, Felipe Cañellas, había sido llamado a declarar por el juez Marino Barbero por el caso Filesa. Cañellas admitió que Catalana de Gas (la entidad que junto con Gas Madrid fundó Gas Natural) había encargado un informe a Filesa por 8,9 millones de pesetas.

En aquel panorama, el peso del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, era ya creciente y éste siempre ha defendido los intereses de La Caixa en el sector del gas. Pujol multiplicó entonces sus presiones para que el pez grande Enagás (control de las infraestructuras gasísticas del país) fuera absorbido por el pez chico Gas Natural (especializado en distribución al por menor) en buenas condiciones.

Ya con el Gobierno del PP, Pujol ha mantenido esa defensa y ha impedido que el ministro de Industria, Josep Piqué, acelerara más la liberalización del sector.

El Gobierno ha prometido fijarse como prioridad dar nuevos pasos de apertura si gana las elecciones. De momento, el número dos de Industria, José Manuel Serra, anunció ayer que se aprobará en marzo una reducción del 15% en los peajes para la comercialización del gas a través de la red de Gas Natural.

Gas Natural: «Nadie nos ha regalado nada»

Gas Natural rechazó ayer las conclusiones del informe oficial. «Ni el PSOE ni el PP nos han regalado nada», afirmó a EL MUNDO su portavoz. En su opinión, «si el gran argumento es que vendió Enagás a Gas Natural por debajo del valor en libros, no es de recibo». «El valor en libros es una referencia, pero nunca puede ser la clave de fijación del precio, porque, en caso contrario, por ejemplo la venta de Terra habría sido un desastre. Los precios se fijan en función de las expectativas».

El portavoz subrayó que, en 1993, Enagás perdió 10.081 millones de pesetas y tenía unos números rojos acumulados de 22.274 millones. Admitió que la venta se hizo sin licitación, «pero es que la idea era intentar la integración del sector gasístico español para que alcanzara una dimensión europea».

Y resaltó que la privatización de Enagás se hizo en dos fases «y en las dos, tanto el Gobierno del PSOE como el del PP, han utilizado el mismo asesor: Santander Investment».

En su opinión, «hay factores claros que explican por qué Santander Investment valorara la empresa en 1997 en tres veces más que en 1994». Y mencionó entre ellos, «la gran diferencia de tipos de interés entre uno y otro año», «la mayor extensión de la red de gasoductos» y «la modernización en la gestión de la empresa».

Según la Ley de Hidrocarburos y las medidas tomadas por el Gobierno, Gas Natural podrá disfrutar hasta el año 2008 del monopolio en la práctica del gas español. Y, con posterioridad a ese año, la empresa espera mantener el 80% del mercado gracias a sus inversiones de estos años, que superan los 600.000 millones de pesetas.

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Más información.- Editorial 22.2.00
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